12 de julio de 2026
20:00 H.
Fundación Julio Visconti
Espacio de Cámara
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Arda Quartet (Suiza)
Bellum Quartet (España)
Concordia Quartet (Singapur)
Kairi Quartet (Austria)
Kumori Quartet (Inglaterra)
Luscofusco Quartet (Bélgica)
Monbijou Quartet (Suecia)
Velvet Quartet (Alemania)
Pocas iniciativas definen con tanta exactitud el ADN de Guadix Clásica como su Seminario Internacional de Cuartetos de Cuerda. Convertido ya en el gran sello distintivo del ciclo, este foro de alta especialización sitúa a la ciudad en el centro del mapa europeo de la pedagogía camerística contemporánea. Aquí no se busca el mero lucimiento, sino el trabajo de disección clínica: horas de ensayo, confrontación de ideas y análisis formal para dominar una de las estructuras más complejas e implacables de la tradición occidental, la del repertorio a cuatro voces.
La clausura de su quinta edición supone la cristalización de días de intensa investigación sonora bajo el escrutinio de tres tutores de referencia: Jonathan Brown, Cibrán Sierra y Antonio Gervilla. Ellos han tensado y pulido el talento de ocho formaciones emergentes llegadas de geografías tan diversas como Singapur, Suecia, Austria o Reino Unido. El recital resultante no funciona como un trámite de fin de curso, sino como la exposición pública de un riguroso proceso de maduración protagonizado por los cuartetos Arda, Bellum, Concordia, Kairi, Kumori, Luscofusco, Monbijou y Velvet.
Este núcleo de pensamiento académico ha demostrado, además, una porosidad absoluta con su entorno. El seminario asume el compromiso territorial del festival irradiando su actividad hacia la Semana Europea de los Geoparques, el municipio de Víznar, residencias de mayores y la propia cartelera del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, dinamizando la relación entre creación musical y sociedad.
Para acoger el destilado final de este intenso laboratorio, el patio de la Fundación Julio Visconti ofrece un refugio inmejorable. La nobleza de esta casa señorial, estrechamente vinculada a la memoria del pintor que la dotó de vida y legado, asegura la acústica desnuda, cercana y transparente que exige la intimidad de la cuerda. Entre sus muros, desprovistos de ruido externo, el espectador no solo asiste a un concierto; es testigo directo del nacimiento de los conjuntos que liderarán las salas de cámara del futuro.
