9 de julio de 2026
22:00 H.
Ermita del Pilar
Concierto a beneficio de la restauración de la Ermita de Víznar. Información de acceso en las dependencias municipales del municipio de Víznar (958543304).
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Programa:
Luscofusco Quartet (Bélgica)
Anton WEBERN (1883–1945)
Langsamer Satz
Cuarteto Bellum (España)
Igor STRAVINSKY(1872-1971)
Tres piezas para cuarteto de cuerda
I. Danse
II. Excentrique
III. Cantique
Velvet Quartet (Alemania)
Ludwig Van NEETHOVEN (1770–1827)
Cuarteto de cuerda en la menor, Op. 132
I. Assai sostenuto – Allegro
III. Molto adagio — “Heiliger Dankgesang eines Genesenen an die Gottheit”
V. Allegro appassionato
Luscofusco Quartet (Bélgica)
Cuarteto Bellum (España)
Velvet Quartet (Alemania)
Llamar a esta cita «Proyectos compartidos» obedece a una realidad institucional muy concreta. Que la programación de Guadix se extienda hasta Víznar no es un mero ejercicio de itinerancia, sino el resultado del empeño de dos ayuntamientos por sostener algo tan riguroso y minoritario como la música de cámara. Cuesta encontrar administraciones que sumen fuerzas para respaldar un Seminario Internacional de este nivel, y Víznar ha demostrado poseer esa madurez y sensibilidad. A ello se suma un entorno de una gravedad indudable: a los pies de la Sierra de Huétor, bajo el peso histórico de su Palacio Arzobispal y con la carga poética ineludible que le otorga pertenecer al Patronato Federico García Lorca. En un escenario de este calado, la música no busca el lucimiento, sino la hondura.
Para encajar en esta atmósfera, las agrupaciones asumen un programa de pura introspección. Los belgas del Luscofusco Quartet abren con el Langsamer Satz de Webern. Es un Webern joven, previo a su etapa más árida, con un romanticismo crepuscular que pide respirar despacio. Rompiendo con esta estética, el Cuarteto Bellum (España) toma el relevo con las Tres piezas de Stravinsky: una partitura áspera y mecánica que acaba desembocando en un sobrecogedor estatismo final. Para cerrar, los alemanes del Velvet Quartet se enfrentan a una de las cimas absolutas de la historia: el «Canto de acción de gracias» del Op. 132 de Beethoven. Escuchar el ruego sincero de un músico sordo y enfermo aferrándose a la vida, interpretado a escasos metros del público en la austeridad de la Ermita del Pilar, supone una exigencia técnica y emocional máxima para cualquier formación.
Ese es el verdadero sentido de tejer alianzas en la provincia: demostrar que, cuando las instituciones actúan con altura de miras, la excelencia cultural arraiga con una fuerza innegable lejos de las grandes capitales.
