Isabel Rubio, directora
4 de julio de 2026
22:00 H.
Plaza de la constitución
Compártelo:
Programa:
Richard STRAUSS–Eine Alpensinfonie, Op. 64
- Noche
- Amanecer
- El ascenso
- Entrada en el bosque
- Caminando junto al arroyo
- En la cascada
- Aparición
- En los prados floridos
- En los pastos alpinos
- A través de matorrales y maleza
- En el glaciar
- Momentos peligrosos
- En la cumbre
- Visión
- La niebla se levanta
- El sol se oscurece gradualmente
- Elegía
- Calma antes de la tormenta
- Tormenta y tempestad, descenso
- Puesta de sol
- Fin (Epílogo)
- Noche
La visita de la Orquesta Joven de Andalucía a esta trigésimo cuarta edición trasciende lo estrictamente musical para marcar un punto de inflexión institucional decisivo. Por primera vez, la Junta de Andalucía se une como principal colaboradora al esfuerzo organizativo del Ayuntamiento de Guadix y la Diputación Provincial, las instituciones rectoras del festival. Esta alianza apuntala definitivamente el peso del festival y cristaliza la llegada de la gran formación sinfónica académica de nuestra tierra, que asume además un órdago interpretativo de primer orden: la Sinfonía Alpina (Eine Alpensinfonie, Op. 64) de Richard Strauss.
Plantarle cara a este inmenso poema sinfónico exige un músculo orquestal que rara vez abandona los circuitos de los grandes auditorios europeos. Bajo la dirección de Isabel Rubio, las nuevas generaciones de músicos andaluces abordarán los veintidós episodios continuos de una partitura donde cada atril trabaja al límite de su capacidad técnica. Strauss plantea una ascensión implacable, desde la opacidad de la noche hasta el hielo del glaciar y la violencia de la tormenta. No estamos ante una simple postal descriptiva, sino ante la traducción de la escala inhumana de la montaña en pura materia acústica.
Encerrar semejante masa sonora entre cuatro paredes habría resultado asfixiante. Al abrir la audición al cielo de la Plaza de la Constitución, activa un simbolismo ineludible. Guadix ejerce con orgullo como Puerta del Geoparque de Granada. Hacer sonar esta cima del posromanticismo en una ciudad definida por su milenaria orografía, rodeada de fallas y badlands, supone un cruce de caminos fascinante. Los agrestes relieves imaginados por Strauss dialogan frente a frente con el paisaje accitano, recordando al espectador que nuestro propio entorno natural es, en definitiva, el patrimonio más antiguo que poseemos.
